Cenando en Tallin - Estonia

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viernes, 18 de septiembre de 2009

Torrevieja - Murcia 50 kms-

TORREVIEJA - MURCIA 50 KMS. 22/5/09

Me voy a Murcia todos los días por la autopista de las cuatro torres, TORREvieja, TORREmendo, TORREagüera…
Paso diariamente por las orillas de las lagunas salineras de mi pueblo (de adopción). Son rosas por la mañana. Tras Montesinos, la recta carretera te introduce en el paisaje rural, con huerto de cítricos a ambos lados. Luego el embalse de la pedrera. Tiene un azul turquesa divino. Está bien llenito... El resto de la carretera, transcurre entre almendros en un interminable, pero agradable, zig zag de curvas. La presencia humana aparece lo justo; agricultores de secano, ciclistas, pescadores de agua dulce... Cuando consigues llegar a la última Torre, Murcia, su huerta, te abofetea. Bullicio, movimiento por doquier, agua, árabes, comercios chinos, muebles, farmacias, bancos y mil ofertas comerciales más hacen que la presencia humana sea agobiante y lo domine todo. Un pueblo sucede a otro sin terminar, juntando en una frenética concentración lo artificial, las edificaciones impiden la visión del monte, las riberas del río plenas de plantas, membrillos, albaricoqueros, melocotoneros, limoneros, mandarinos o naranjos (que valga la cacofonía por favor), ni asomos de azahar, o conejos atravesando la carretera a tu paso. Y de pronto ves la última TORRE del recorrido, la Torre de la catedral murciana.
Has llegado.
(Pero he aprendido un truco para meterme por el Carril del Tío Jesús y, en un polvoriento camino acompaño al Segura un poco, y veo todo lo que no se observa por el recorrido Humano, je, je)
Debemos recordar a los lectores la página de Sucesos del itinerario habitual (con su belleza y su horripilante masificación urbana). Es una buena y mala noticia a la vez:
Son los 80 óbitos de conejos/as y sobre todo conejitos que perecen bajo las pocas ruedas que lo transitan (el recorrido humano). Una putadita de estas tan intrépidas que mamá naturaleza gusta de mostrarnos... Pero lo positivo es: el haberme molestado en contar esas 80 cruentas muertes, me da idea de la cantidad de conejos saltarines que son capaces de vivir entre almendros, agua y curvas. Tal cantidad de comida, viva y cadáver, no pasa desapercibida al resto de fauna que habita entre nosotros; que nuestra ceguera artificial no es capaz de ver, y mucho menos de respetar.
Pequeños lagartos, gorriones, gaviotas, mochuelos, cuervos, mirlos, cernícalos y otros lagartos se alimentan de ellos. Y a su vez perecen ante la implacable rueda, o el mortífero encontronazo con el coche, Pero los 80 cadáveres nos dan imagen a la grandeza de mamá naturaleza. Son sólo exponentes de una infinitesimal línea imaginaria, en forma de carretera, sobre la faz de TIERRA. Es una minúscula arruga en la cara de la madre Teresa. La cantidad mencionada nos da idea de lo que se permite el equilibrio natural generar en un plazo de tres días. Sobre todo en esta época primaveral en que, los tontitos conejitos, están desarrollándose. Permanecen inánimes sobre el caliente asfalto en la noche. Crash! Presenciando el fugaz, pero implacable asesinato de su hermano/a, un conejito al cual su privilegiado olfato le hace percibir el olor familiar del cadáver, le obliga a quedarse al lado, como esperando la muerte en un seguro suicidio de amor fraternal...
Las oportunistas y enormes gaviotas, tal vez acostumbradas por la continua ingesta de basura y mierda en los cercanos vertederos, han aprendido a investigar esos cadáveres, tan abundantes sobre líneas de pinturas azules sobre el terreno. Aterrizan, mueren. No hay tiempo para coger vuelo. Los lagartos confían en su velocidad, y mueren. Los mochuelos y demás faunilla al igual.
Pero mamás tierra y naturaleza, nos siguen proporcionado año tras año avistamientos de lo acontecido y relatado. Y ES BUENO.
P. S.
(He de decir que he cometido múltiples imprudencias al volante, por no engrosar la lista de conductores asesinos, entre comillas, pero no he asesinado por ahora a nadie) Y me congratulo, yo, conmigo, a mí mismo. Y sé que éso es bueno…

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